A manos de mi Jefe….
Era un dia caluroso en la ciudad con su tipico bochorno y amenaza de lluvia, pensaba que realmente era un clima extraño. El tiempo era corto debia mantener la mente clara y en el curso del pensamiento hubiera deseado no correr tantos riesgos. Sabia que pronto tendria una unica oportunidad para cambiar su destino pero no iba a ser pronto…. Solo tenia 25 años y vivia sola en un mundo que pronto no tendria sentido. Todo por los caprichos de su jefe, el gran magnate; un dolor en su corazon anunciaba que debia seguir su camino, pero él no queria que se alejara habia construido un cerco a su alrededor cuando en la fiesta a la que TUVO que asistir el anunciara con gran entusiasmo que se casaria con ella, pero solo hasta que todos dieron sus felicitaciones no cayó de su mundo extraño. En ese momento quizo huir pero él no se lo permitio,trato de preguntarle pero él no la escucho, cuando tuvo la unica oportunidad de alejarse de él con la excusa de ir al baño, corrio lo que mas pudo, sin embargo él la vigilaba, sabia que pensaba, no dejo que fuera muy lejos… \”Puedes ir a donde te plazca, pero solo conmigo\” fue lo unico que escucho de sus labios antes de que depositara un beso que la dejaria sin aliento. \”¿Por qué dijiste eso? Yo no soy tu prometida\” \”Ahora lo eres, Anthara y pronto seras mi esposa\”. Concluyo triunfante, el sentirse atada o peor aun envuelta en una red de araña fue terible, pero nada comparado con lo que tendria que vivir los proximos dias en su cuerpo y en su alma por culpa de él. Nicolas era fuerte e inteligente, su aspecto respetable le daba en algunas ocasiones miedo, en las noches ella debia dormir a su lado, y era justamente en las noches cuando él buscaba sus formas, su calidez, todo lo que ella era para complacerse… no dormia, no comia y ultimamente no pensaba bien. Pero la noche que tendria por siempre en su mente seria aquella en la que Nicolas volviera de su viaje, buscando ya no solo su calidez sino su deber como su prometida. ¿Acaso es una violación? se preguntaba ella, pero sabia que tambien deseaba sentir mas que su calido aliento en su cuello, el hormigueo continuo de su espalda y la humedad de su sexo le estaba revelando a ella la pronta rendicion, justamente lo que él queria. Esa noche encuelta en su pijama sintio arder su cuerpo en llamas y deseo resuelta a no dejarse vencer… la continuacion PROXIMAMENTE!
agosto 21, 2010
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